Esta histórica conservera construida en los años veinte tiene una superficie total de mas de 14.000 m² entre finca, calles, jardines, nave, almacenes, oficinas, vivienda, garaje y demás dependencias.
El dueño tenía vivienda dentro del propio recinto, una casa chalet con dos plantas, desván y sótano en el que tenía un pequeño gimnasio, todo prácticamente vaciado después del cierre.
Esta conservera estaba entre las cinco mas importantes de España, llegó a contar con unos 400 empleados y a facturar alrededor de 90 millones de euros, aunque tenía pérdidas.
Como en la mayoría, la crisis desencadenó una serie de factores que condujeron a esta empresa con una trabajada arquitectura y diseño industrial, a la quiebra hace aproximadamente seis años.
Adentrarse en ella fue un cúmulo de emociones... contemplar detalles e imaginar su actividad en sus años de esplendor con cientos de personas moviéndose por allí realizando su trabajo, personas que hacían muchas de ellas mas de 30 kms diarios desde sus casas, fue una experiencia emocionante, a pesar de no quedar apenas nada de la maquinaria de trabajo.
No sucede así con las oficinas, sala de juntas y el laboratorio, en el que permanece prácticamente todo su mobiliario y documentos, como se verá en el reportaje.
Empezamos por la casa chalet de los dueños y dependencias para vivienda del guarda.
A continuación centramos el reportaje en las instalaciones de producción y demás, pequeñas oficinas de control, enfermería y el laboratorio.
Por último vamos con las oficinas, sala de juntas y archivo.



























