Tumbas en medio del monte...
Este cementerio privado fue construido para l@s fallecidos de un manicomio prácticamente adyacente, en 1954.
Los restos de las personas fallecidas en el manicomio reposan ahora en este camposanto abandonado en medio del monte desde hace casi 20 años.
Sin flores ni detalles. Detrás de algunos de los fallecidos hay historias tristes de abandono como consecuencia del estigma que durante años tuvieron las enfermedades mentales.
En la década de los 90, la Xunta aprobó la normativa sanitaria mortuoria que supuso el cierre de todos los cementerios de carácter privado. Prácticamente desde entonces, este camposanto permanece en el olvido y hasta hace poco cubierto por las zarzas.
Hoy, a día de mi visita, presenta el siguiente estado:
| Pequeña sala donde se le daba al difunto el último sepelio |
| Aquí se apoyaba el ataúd durante el último sepelio |